Mantenimiento y seguimiento
1. Plan de mantenimiento preventivo personalizado
Elaboramos un programa específico de mantenimiento técnico adaptado a las características finales del inmueble tras la reforma. Este plan detalla las operaciones de limpieza, revisión y conservación necesarias, así como la periodicidad obligatoria para cada elemento constructivo e instalación, evitando el desgaste prematuro de los materiales.
2. Inspecciones técnicas periódicas de la envolvente
Realizamos revisiones programadas de las fachadas, cubiertas y puntos críticos de la envolvente térmica (SATE, fachadas ventiladas e impermeabilizaciones). Estas inspecciones visuales e instrumentales permiten detectar a tiempo pequeñas fisuras, asentamientos o desajustes causados por la climatología antes de que deriven en patologías graves.
Auditorías de rendimiento y eficiencia energética
Llevamos a cabo un seguimiento del comportamiento energético del edificio una vez puesto en servicio. Analizamos los consumos reales de los sistemas de climatización, aerotermia y ventilación mecánica para verificar que se cumplen los ratios de ahorro proyectados y optimizar los parámetros de funcionamiento según el uso real.
Revisión y equilibrado de instalaciones técnicas
Efectuamos el mantenimiento técnico legal y preventivo de los sistemas centrales e individuales (RITE y REBT). Esto incluye la limpieza de filtros en sistemas de ventilación con recuperador de calor, la comprobación de presiones y fluidos en bombas de calor, el purgado de circuitos térmicos y la revisión de los cuadros eléctricos de protección.
Control de estanqueidad y sistemas de evacuación de aguas
Supervisamos el estado de los sistemas de impermeabilización en azoteas, terrazas y fosos, junto con la red de saneamiento y bajantes. Limpiamos sumideros, canalones y arquetas para garantizar la correcta evacuación del agua pluvial y evitar acumulaciones o filtraciones que puedan dañar los elementos estructurales.
Actualización del Libro del Edificio y registro de actuaciones
Documentamos de forma rigurosa todas las operaciones de mantenimiento, reparaciones o mejoras realizadas en el inmueble. Mantener el Libro del Edificio totalmente actualizado es indispensable para justificar la conservación del inmueble ante futuras Inspecciones Técnicas (ITE/IEE) y mantener las garantías de los fabricantes.